Wednesday, September 13, 2006

Viejo, Tu hijo te AMA

Viejo, quisiera decirte tantas cosas que no se por donde empezar. Es como si los pensamientos fueran personas, hablando, imagínate el gallinero que se formaría si mil (1000) personas tratan de hablar al mismo tiempo, pues así tengo mi cabecita. Llena de cosas, sentimientos y sueños.

Tú debes pensar, que tu hijo te tiene mucho rencor, que no te quiere. Y pues de eso se trata todo esto, de eso mismo te voy a hablar. Yo no voy a hablar por nadie, solo por mí, solo lo que yo siento. Pero cuando me refiero a que hablare solo, es porque tú tienes tres (3) hijos, dos hembras y un macho, y cada cual es tan diferente como los dedos de una mano. Y yo hablare por mi, y se que en algunas cosas estaremos en la misma línea de pensamientos pero en otras no.

Esta diferencia se debe primordialmente a la maravillosa creación de Dios, ya que nos hizo bien diferentes los unos con los otros. También a la crianza, no vivimos el mismo instante ninguno de los tres (3). Tampoco solucionamos las cosas de la misma manera. No quiero me mal interpretes, aquí no le tiro a nadie, ni mucho menos digo que alguien te quiere mas o menos que yo. Solo quiero expresar lo que yo, particularmente siento, enajenado de todo el mundo exterior.

Como te dije al principio, tengo una multitud de pensamientos, y se que en mi vida me había expresando hacia ti con tanta sinceridad. Y pues te confieso, que esto de la escritura lo estoy incursionando, siempre podía escribir una que otra cosa, pero hablar abiertamente de lo que siento o pienso, eso nunca lo había practicado, incluso lo cohibía. Y pues parte de esta liberación, fue por la sed de descubrir quien realmente soy. La vida te da enseñanzas unas mas rudas q otras. Y en esa practica descubrí esto que hago, esto que me llena, esto que me esta gustando. La búsqueda de mi yo me ha llevado a amarme mas como soy, y a entender que deben aceptarme como soy, la pareja con quien este. Cosa que había echado a un lado y ahora aprendí recientemente. Gracias a Dios ahora disfruto de una que me ama tal como soy. En esta búsqueda, encontré esto que hago, escribir, yo se que tu no estas muy ligado al Internet, pero uno puede crear paginas personalizadas con lo que uno quiera, y pues yo me dedico a escribir pensamientos, míos, o que leo, que creo importantes. Además escribo vivencias y como aprendí de ellas. Hablo de muchas cosas que suceden. Expreso mi punto de vista sin importar cual sea la crítica. Y he recibido buenas criticas, quisiera que lo leyeran mas personas, que no me conozcan, pero poco a poco puede que lo logre.

Pues hoy te estoy dedicando este instante completamente a ti. En un escrito pasado, hable de ti, debes de haberlo escuchado porque mami lo leyó en aquel hablaba de lo que yo creía que era ser buen padre y madre. Utilice una frase que vuelvo y te repito como primicia a contestar todas tus dudas sobre, ¿si tu hijo te ama?, ¿si te guarda rencor?, “tus zapatos me quedan grandes”.

Has cometido muchos errores en tu vida, eso lo sabe medio mundo, pero hoy yo te digo, que eso no es importante. Lo que sabe medio mundo se queda corto a lo que sabe tu hijo. Tu hijo, si sabe de tus errores, pero quiero informarte que ese mismo hijo sabe de tus aciertos. Tu hijo sabe de tus corajes, pero también sabe de tus alegrías.

Uno puede aprender muchas cosas, pero de ti he aprendido una de las más valiosas, de los errores se aprende y se tratan de enmendar. Una vez me dijiste, “yo se que no he sido un buen padre, pero aprende a como no debes ser” y yo te contesto, un buen padre no es una persona a imitar completamente, porque entonces seria un clon tuyo, no tendría yo una personalidad propia. Un buen padre es el que te enseña a imitar lo bueno, y a corregir lo malo. Y esa enseñanza yo la recibí, yo vi muchas cosas que eres excelente, y vi otras en las que tu mismo me dejaste ver que las debía corregir para cuando me toque.

También aprendí esta rectitud en lo que creo. Si creo que el Papa esta mal se lo diré, sin importarme que suceda. La rectitud es la misma para todos, mido con la misma vara. Esto me ha buscado problemas hasta con mi misma familia, ya que algunos pretenden que como son familia se les aplauda las cosas malas que hacen, y NO. No existe. Si esta mal, esta mal, y lo diré abiertamente no importa quien le moleste o quien se ofenda por la verdad. Eso lo aprendí de ti, al igual que detesto el bochinche y la cizaña. No soporto estas dos, y conmigo no van, también eso lo aprendí de ti. Ser recto aunque tenga que sufrir señalamientos, insultos, alejamiento u otro tipo de ofensa manipuladora para que yo cambie mi postura o haga lo que otros quieren que haga. No Existe. Seré feliz a mi manera, aunque tenga que luchar contra mi sangre, contra el mundo.

No existe tal cosa como un padre perfecto, imitable por completo, porque sabes, uno es perfectamente imperfecto. Las relaciones se componen de dos (2) personas. Por lo tanto la perfección se divide a la mitad, si tú pones de tu parte y yo no, la cosa no va a funcionar como quiera. Para ser buen padre hay que ser buen hijo. Y yo creo que una persona que puede hacer que su hijo estudie, no use drogas, sea una persona recta, no sea débil, tenga una propia manera de pensar, y aunque sea distinta a la de los demás, se mantiene con la frente en alto defendiendo su punto, y si estaba erróneo, es lo suficientemente hombre para aceptar las consecuencias, eso es un buen padre.

Tú muchas veces me hiciste llorar, sufrir, no entendía cosas, o la razón de ser de algunas acciones, pero ahora las entiendo casi todas. No te culpo, ni juzgo. Yo no soy quien para hacerlo, y no te tienes que avergonzar por nada de lo que has hecho. Somos seres humanos, y cometemos errores. Yo creo en que si tú de corazón te arrepientes, tratas de enmendarlo, te perdonas y pides perdón, el error se borra. Dios es misericordioso, y sabe todo, el sabe lo bueno y lo malo, y estoy seguro que perdonará lo malo.

En mi corazón no cabe el rencor, y mucho menos para mi padre. Yo te amo mucho, aunque no lo demuestre tanto, como debería. Yo quisiera ayudarte más, poder darte más, pero ahora mismo no puedo. Estoy empezando, mi vida, pero espero me alcance esta, para poder verlos a ustedes (tu y mami) sin preocupaciones. Yo no soy tan comunicativo, y pues se que a veces llego y no digo ni una sola palabra, pero no es que estoy molesto, es que llego muy cansado, o con mucha prisa, y pues por eso no me detengo. Pero eso no tiene nada que ver con mi cantidad de amor. Lamentable mente solo Dios sabe cuanto yo daría por que ustedes estuvieran mejor. Y para eso es esto, para decírtelo mejor, porque se que no he cultivado mucha comunicación. Pienso trabajar en eso.

Yo se que tu piensas en todo lo malo que has hecho, pero te cuento algo, deja eso a un lado, y porque no piensas en lo bueno que has hecho. Yo me encuentro leyendo un buen libro, se trata de las relaciones(todo tipo de relaciones) y una de las cosas que aconseja que mas me ha gustado es que debemos de dejar de martirizarnos por lo que hemos hecho mal, por los errores se paga una sola vez, no toda la vida. Perdónate, yo te perdono, pero perdónate tú. No has hecho nada, que no merezca perdón. El perdón más importante es el de uno mismo.

Tú y yo peleamos mucho, tenemos muchas diferencias, pero la mayoría residen en las maneras de pensar. Yo pienso en muchas cosas diferente a ti y eso no significa que tú estés mal o yo este mal, solo que hay distintas maneras de ver cada cosa. Y lo que para mi esta bien ahora no tiene que estarlo mañana. Y a lo mejor en ese mañana pienso igual que tu. Uno cambia constantemente, y con uno, cambia la manera de pensar que tenemos. Pero esto no es razón suficiente para que pienses que no te quiero. Al contrario cuando uno argumenta con alguien, es porque le importa.

Mira si tu no paras de enseñarme, no se si te acuerdas pero, ayer (3 de septiembre de 2006) hablabas de tu papa, y la manera en que lo hacías y lo que me decías me enseño mucho. Trata mucho de esto mismo. Tú mismo decías que aunque tu papa hizo cosas malas tú lo amabas, pues es lo mismo diferente tiempo y personas. Tu lo hacías con tu padre, ahora yo lo hago con el mío.

Sabes que es algo que me duele constantemente, que bebas tanto. No es un capricho mío, ni es porque no quiero que disfrutes eso, es que lo haces mucho y te haces daño. A mi me duele el daño que te haces. Me duele comprarte cervezas por eso. No es por mortificarte, es que así como te quiero, no quiero darte algo que te haga daño. Yo no intereso cambiar lo que te gusta, pues lo haces desde muy pequeño en edad, pero la cantidad debería disminuir por ti mismo. Yo quiero que mis hijos gocen de su abuelo. Que vayan como yo fui, a jugar con tablitas y aserrín.

También quiero aprovechar para felicitarte en tu día. Te deseo lo mejor, mucha salud, mucha alegría. Espero disfrutes este día al máximo. Hoy se conmemora tu nacimiento. Hoy se culmina el día numero trescientos sesenta y cinco (365) del año en curso y comienza el día numero uno (1) de tu nuevo año. Cuídate mucho y celebra mucho.

Para culminar, hablemos del titulo, viejo, escogí esa palabra porque aunque a muchos no les agrada, para mi cae perfecta. Porque para mí un viejo, es una persona que la experiencia lo ha hecho sabio, que aprendió de sus errores para ser una mejor persona, viejo es una persona que aconseja. Y “tu hijo te ama”, pues porque se que es algo que te preguntas mucho. Y quería ser preciso, TU HIJO TE AMA. También antes de culminar, te quería pedir algo, confía en mi, dame tu apoyo incondicional en todas mis dediciones, yo se que a veces piensas que no es lo correcto, pero debes dejarme volar, yo voy a ser hombre para acatar las consecuencias. Y si tenias la razón te la daré, no soy orgulloso en eso, cuando estoy mal, lo acepto y corrijo mi error. Me gustaría que siempre seas parte de todos mis eventos, y cosas que haga, lo que sea que yo te invite; si te invito, es porque quiero que estés. Si te invito a algo, es porque ese algo, es importante para mí, y quiero que estés en lo que es importante para mí.

Te Quiere,
Tu hijo,

Original por: Jorge Díaz – martes 12 de septiembre de 2006
Editado por: Gina Ortiz –

Friday, September 01, 2006

Sanación del Alma...

Sanación del alma, es algo de suma importancia. Yo se que algunos de ustedes, ni por sus mentes ha pasado esto. No saben cuan importante esto es, ni cuan necesario. A diario nos preguntamos, ¿como se puede salvar el mundo?, ¿el mundo va en mal camino?, ¿el fin del mundo se acerca? Y pretendemos que los políticos, los líderes, las personas supuestamente importantes, los religiosos y a veces hasta superhéroes, nos proporcionen una solución a esta avalancha de problemas, contiendas y diferencias que nos seducen y llevan a la violencia tanto verbal como física. Y como obviamente estos humanos (obviando a los superhéroes), no nos proporcionan la solución que queremos escuchar, una solución que nos proporcione satisfacción, que nos guste, nos cruzamos de brazos esperando la venida de nuestro Dios. Y no dudo que el regrese, no pongo en duda lo que dice la Biblia. Pero pongo en duda que quedarnos de brazos caídos esperando a que el solucione todo es la respuesta correcta.

Estoy completamente seguro que esto es erróneo, además de injusto, ¿Cómo pretender que una persona resuelva todo? Aunque sea un ser divino, un ser que por su bondad, sea capaz de hacerlo, no es correcto. Yo desde muy pequeño he escuchado este refrán: “ayúdate que Dios te ayudara”, así es que para mi es correcto. Si nosotros mismos no ayudamos, no creo que se pueda hacer algo por este mundo. Porque si vamos al pasado, a nosotros nos regalaron todo esto que tenemos, lo hizo ese mismo Dios, y nos lo regalo perfecto, pero nosotros mismos lo hemos ido dañando y perturbando hasta llegar a lo que es hoy.

Por eso lo más justo es que nosotros mismos empecemos a corregir este desastre que hemos hecho. Esto es como cuando éramos niños, teníamos muchos juguetes, y hacíamos un reguero brutal de juguetes por toda la casa. Pero, ¿que hacíamos luego?, lo recogíamos, no. Y cuando el reguero era muy grande, recibíamos ayuda de nuestros padres. Pues es lo mismo, tenemos que recoger el reguero, que no es otra cosa que las diferencias, problemas y contiendas, y el ayudante es Dios. El nos ayudara a dejarlo impecable. A que quede nuevamente perfecto, pero el no debe hacerlo por nosotros, aunque nos ame como nos ama, no debe. Debemos nosotros mismos, desde el fondo de nuestro corazón comenzar a limpiar esas impurezas. Lo que del corazón sale, bien queda.

Se preguntaran, ¿y como se puede recoger todo esto que yo llamo reguero? Pues he leído un libro llamado: “La Maestría del Amor” y el ha influenciado mucho en mi persona, y por consiguiente en lo que pienso y escribo. No transcribo lo que el dice, pero lo leo, lo analizo, escojo lo que creo esta bien, de acuerdo a mis meditaciones acerca de lo leído. Ya que soy un ser humano pensante como todos, y analizo lo que me dicen y decido si esta bien o no lo esta. Pues en este libro se expone una muy buena solución a esta situación mundial. Y se fundamenta en tres puntos, la verdad, el perdón y el amor por uno mismo.

La verdad, una palabra sencillísima, la conocemos desde muy pequeños, pero, ¿en realidad la sabemos utilizar? Bueno, es bien complicado saber. Pues tendrías que cuestionar todo lo que haces o dices a ver que es verdad y que es mentira. Pero, si les digo que la verdad no necesita explicación ni justificación de ser. La verdad prevalece, la mentira se desvanece. La mentira necesita otra mentira que la justifique, y a su vez otra mentira que la justifique y así continua la cadena. El problema reside, en que nosotros creamos una cadena de mentiras, dichas mentiras las creemos verdades, y esto es debido a que la verdad es dolorosa en algunas ocasiones, y cuando duele empezamos a construir estas mentiras. Pero debemos seguir la verdad, aunque nos duela en algunos momentos. Porque la verdad siempre va a prevalecer, y mientras más tiempo metimos más dolorosa va a ser la verdad cuando choquemos con ella. Mientras más rápido comenzamos a hablar con la verdad, mas rápido pasaremos el sufrimiento. También menos personas heriremos con nuestras mentiras. Y, ¿Qué hacemos con las demás personas?, ¿nos dicen la verdad? Pues, déjenme decirles que no, mienten igual que nosotros. No somos los únicos mentirosos de este mundo. Algo que también aprendí del libro antes mencionado, es que para conseguir la verdad no podemos creer en nada de lo que no estés seguro es verdad. Comienza por no creer nada de lo que te dicen. Primero establece una creencia en ti y síguela, luego veras que es verdad solo lo que tu genuinamente crees, y veras quien habla verdad y quien no, que de todo es verdad y que no. La verdad cambia con el tiempo, lo que hoy es verdad, mañana no tiene que serlo. La verdad cambia contigo, según tu creencia cambie cambia tu verdad. Se estricto con esto. Habla con la verdad.

Segundo, el perdón. Sentimiento, solicitud muy delicada y difícil. Nosotros nacimos sabiendo perdonar, es evidente, porque cuando ves la relación entre un bebe con cualquier persona es de puro perdón y amor. El niño le puede molestar algo, y llora, grita, pero a los cinco minutos esta contento y jugando otra vez. Pues, ¿que nos dice esto?, que nacimos con la capacidad para perdonar, pero nos enseñan a no hacerlo, a que perdonar es malo, es de bobos, que perdonar es de débiles, que se pierde el orgullo si perdonas y hasta a nosotros mismos no nos perdonamos. Ahí esta la complicación de todo esto. Si no hay perdón ni para nosotros mismo, pues para quien lo va a haber. Por ahí es que debe comenzar todo, por el perdón propio. Luego, perdonar a todos los que te han hecho algo. Déjenme decirles perdonar no es de débiles, es de fuertes. Perdonar no es aplaudir lo que te hicieron, es aceptar que te hirieron, pero no dejar que lo que te hicieron afecte tu felicidad, tu perdónalos. Y luego se debe pedir perdón, por lo que uno hace.

De ejemplo de todo esto, voy a utilizarme a mi mismo. Voy a dar testimonio de mí, para que vean como pienso que debe ser esto, pero a la vez para auto-mejorarme. Porque el que yo les diga todo esto no significa que soy un ser humano perfecto, cometo errores, y necesito aplicarme también lo que les digo.

Primero, me auto-perdono por las cosas que hago, los errores que cometo. Me tengo que aceptar tal como soy, con mis defectos y mis virtudes, con mis errores y mis aciertos, con mis bellezas y fealdades. Pero además de perdonarme, debo aprender de los errores, tratar de enmendarlos. Pienso día a día en como debo corregir las cosas que hago mal, aceptar que las hago mal y tratar de enmendarlas o mejorarlas, pero no me voy a torturar porque hice algo mal, no soy menos, porque cometí un error. Tengo que aceptarme tal como soy. Dar gracias a Dios por lo que tengo y lo que no tengo. Luchar por mis ideales, trazarme nuevas metas día a día. Yo me perdono por lo que he hecho mal, y me acepto.

Segundo, te perdono a ti que me has hecho sufrir, a ti que me has hecho llorar. Yo tengo la valentía para perdonar lo que me has hecho, porque se que como ser humano erraste, y no lo haces de una forma personal. Solo, que cada persona reacciona de maneras distintas a mis acciones, y eso fue todo, reaccionaste y no sabias que me harías sufrir. Y si el caso fue que quisiste hacerme sufrir, te perdono, porque yo no voy a limitarme, hacerme sufrir más, por ti. No voy a mortificarme por lo que haces o dejas de hacer. A mis padres, hermanos, familiares los perdono a todos, se que son humanos al igual que yo. A mis amigos y amigas, los perdono por los malos momentos y los bendigo para tener más buenos momentos. A los pasados amores, las perdono por lo sufrido, sigan su camino hacia su felicidad, no les deseo mal, están perdonadas y les deseo felicidad. A mi gran amor presente, te perdono por las diferencias, pero son justamente necesarias, no somos perfectos. Nos deseo un gran camino en la vida, pensamos igual en muchísimas cosas, así que con la fuerza que nos ata, el amor, lograremos mucha felicidad juntos. A todo el mundo, los perdono.
Por tercera, le pido perdón a todos los que de una manera u otra le he hecho daño. No fue personal, no quería lastimarlos, solo que a veces uno reacciona sin pensar. Perdónenme. Les prometo que pondré todas mis fuerzas para no lastimarlos nuevamente. Perdónenme.Para terminar con mi propuesta de solución, lo tercero es el amor propio. Si tú no tienes comida como le vas a ofrecer comida a alguien. Entonces si no nos amamos, como vamos a amar a alguien. Si no nos amamos, como amaremos a nuestros padres, a nuestros hermanos, a nuestros sobrinos, a nuestras novias o novios según sea tu caso. No podemos, debemos comenzar por amarnos propiamente. Debemos amar como somos, como trabajamos, como miramos, como intimamos, como es nuestro cuerpo, como pensamos, debemos amar todo. No es que hagamos todo bien, pero si nos amamos, veremos cuando erramos, y así corregiremos el error fácilmente, sin tener que dejarnos de amar. Amemos hasta cuando comentamos errores, porque son parte de nuestro crecimiento. Amémonos completamente, sin encontrarnos defectos, porque somos perfectos tal cual somos. Cuando podamos amarnos, amaremos inmensamente. Nuestras relaciones entre familiares, amigos, amigas, novias, esposas, hijos serán mejores, habrá más amor mutuo.

Cuando nos amamos, podemos amar. Cuando nos amamos, emanamos amor por los poros. Cuando nos amamos somos felices solos, y así podemos hacer feliz a alguien. Esa es mi meta, amarme tanto que pueda desbordar de amor a mi familia, a mi pareja, a mis amistades. Cuando emane amor por mis poros, todo funcionará bien. Yo soy fiel creyente en que uno es un imán. Si maldices, te enojas, te molestas, peleas, discutes, agredes verbalmente a la gente; eso es lo que recibirás, maldiciones, insultos, peleas, problemas. Pero si por el contrario, perdonas, amas, te relajas, quieres; eso es lo que recibirás a cambio, amor, comprensión, cariño. No es hacer algo esperando por una respuesta o consecuencia, pero, amor con amor se paga, caricia con caricia se paga, cariño con cariño se paga. Uno es responsable de su mitad de las reacciones. Si das amor y te pagan con desprecio, no te enojes, perdona a esa persona que eso es lo que necesita, perdón, aprender que erró, y debe cambiar. Pero si no cambia, movámonos, porque no somos merecedores de tortura tampoco. El amor propio te hace poder exigir alguien que te ame tal cual tú te amas y tú lo amas. Amémonos, amemos. Siempre.

Así es como yo pienso que debemos atacar el problema, y si Dios ve estas acciones en nuestros corazones, más rápido nos ayudará a recoger nuestro reguero. Dios es amor, y si somos amor vamos por el mismo camino. Nos dirigimos hacia la misma meta. Como les dije antes los humanos tenemos una sola ala, y ahí Dios nos acompañaría hacia la felicidad siendo el nuestro guía y compañero. Siendo nuestra segunda ala. Comencemos por nosotros mismos a recoger nuestro reguero, luego ayudemos a recoger el reguero de nuestra familia, amigos y pareja, y veremos que poco a poco terminaremos recogiendo el reguero del mundo. Y así le proporcionaremos un mundo más recogido a nuestros hijos, y les enseñaremos a que se debe recoger. Se debe perdonar, amarse y amar a los demás. A todos los seres que quiero y quiero siempre a mi lado, dile Dios que los perdono y los amo; a los seres que quiero pero por razones fuera de mi alcance ya no están y descansan contigo Dios, dile que los perdono y los amo; a los que me hirieron de alguna manera, dile Dios que los perdono.

Original por: Jorge Díaz – viernes 1 de septiembre de 2006
Editado por: Gina Ortiz –