Tuesday, August 15, 2006

Mediocridad

Un termino muy importante saber su definición, ya que este define la calidad de lo que hacemos. Pero, ¿quien decide cuan mediocre somos?, ¿Qué es mas importante la mediocridad en la vida o en el trabajo? Esas son unas incógnitas muy importantes y si conseguimos su respuesta podremos realmente tener el verdadero éxito.

Para mi mediocridad es una persona que no puede llevar a cabo alguna tarea o suceso a cabalidad o con los mejores resultados. Pero esto tiene restricciones que he aprendido a lo largo de la vida. Uno no puede exigir más de lo que se puede dar, tampoco se puede exigir un producto si no se permite que el mismo se lleve a cabo. Que quiero decir con todo esto, que si uno exige algo en específico, debe proveer las condiciones para que esto se logre. Porque en esta vida Superman, y la mujer maravilla son personajes ficticios basados en el deseo de llegar a la perfección.

Para tu catalogar a alguien como mediocre debe no haber cumplido con las expectativas de algo, pero con todas las facilidades para haber completado a cabalidad la tarea. Por ejemplo si tu quieres que una persona pinte de rojo una pared, y le das la brocha, la pintura y esta persona no tiene excusas para no llevar a cabo la tarea. Pero, si por otro lado, le das los materiales y a mitad del trabajo, le quitas la brocha, o le das pintura verde, o la interrumpes para hacer otras cosas, no puedes pretender que esto se logre a cabalidad. Y en muchos empleos esto se pierde de perspectiva.

La palabra mediocre es algo grande, que implica muchos aspectos y antes de utilizarla debemos estar seguros de lo que vamos a decir y que tenemos todas las variantes conocidas. Porque una vez se utilice la palabra no hay marcha atrás. Ya somos responsables de lo que digamos y hagamos. Antes de decirle mediocre a alguien tenemos que primero pensar si somos los adecuados para catalogar esa persona, luego estar seguros que tuvo su oportunidad y la desaprovecho.

Entonces como sabemos si somos mediocres en la vida. Esto es una pregunta muy retórica. Ya que nadie quiere autodenominarse mediocre en ningún ámbito. La vida se compone de muchas áreas y si fallamos en una no significa que en todas seamos malos o vamos a fallar. Eso si, si no intentamos mejorar en las que somos malos o simplemente no salimos bien, ahí caemos en el renglón mediocre. No podemos exigirnos ser perfectos en ninguna faceta de la vida, porque somos perfectamente imperfectos. Y eso es lo que hace la vida divertida. Siempre y cuando aprendamos de los errores, creceremos y la palabra mediocre no tendrá espacio en nuestra definición. Para mi solo existe una persona que puede juzgarnos y llamarnos mediocre, y el que es, se que no lo hará, porque nos ama tanto que nos acepta con todo y errores. Pero esto no es una excusa para recostarse. Hay que luchar y no sentirnos mediocres con nosotros mismos. Si erramos, levantémonos, ese es el próximo paso.

Pero, ¿que es menos malo, ser mediocre en la vida o en el trabajo? En mi opinión todo lo relacionado a la vida es más importante. Que incluye esto, la familia, los amigos, novia, esposa, hijos, etc. Nunca un trabajo debe ser lo más importante, ya que esto es secundario. No es que no sea necesario trabajar, pero no es necesario que ocupe tu espacio primordial. Yo pienso que cuando uno tenga que dar explicaciones por los errores, y los momentos de mediocridad los de la vida tienen mas peso que cualquiera otro. Por eso concluyo que a las cosas de la vida hay que echarle más ganas, lo demás es secundario. El trabajo es solo una ayuda a conseguir cosas, lo idóneo es disfrutarlo y que sea un que te gusta. Pero de ahí a convertirse en le norte de tu vida es un gran error. Y dejar tu vida por el trabajo, te puede hasta convertir en mediocre en la vida.

No hay que corregir las cosas por miedo a lo que pueda suceder, por miedo a lo que dirán, sino porque queremos cambiar y corregir nuestras vidas por nosotros mismos y para nosotros mismos. Que salga de lo más profundo de nuestro corazón. Ahí es cuando dejamos de ser mediocres realmente. Y en cuestión de trabajo, no seamos mediocres, pero tampoco entreguemos la vida al trabajo, somos humanos y erramos, así que si no se puede no se puede. Claro esto no es para que se recuesten y encuentren una excusa para no dar la milla extra. Porque también apoyo el buen rendimiento. Pero si no te dan la oportunidad ni las formas de ser productivo, jamás lo podrás ser y esa persona no tiene derecho a llamarte mediocre, pues no te dio las herramientas completas.

Luchemos en contra de la mediocridad, pero también luchemos por lo justo… no exijan mas de lo que se puede realizar humanamente. Seamos triunfantes en los trabajos, demos la milla extra, pero por sobre todas las cosas, seámoslo en la vida.

Original por: Jorge Díaz – MARTES 15 de agosto de 2006
Editado por: Gina Ortiz –

Conflicto Bélico:

La humanidad llora a sus seres queridos cuando se van para alguna guerra, a defender su patria, ideal o lo que no es de uno. Lo que en realidad es una obra de teatro para lo que es en realidad, ya que por lo único que se pelea es por dinero y poder. Porque la palabra respeto se ha prostituido tanto que ahora se confunde con amenazas, violencia, medir fuerzas, amedentrar, etc.

Pero la verdadera guerra no es en Irak, ni en el oriente medio, ni mucho menos fue en Hiroshima, ni fue en la época de Vietnam, es todos los días, aquí en Puerto Rico, en Florida, en Cuba, en Venezuela, en Haití, en España, en todos lados, pues la humanidad se comporta así en todos sitios. Yo me concentrare en lo que veo día a día aquí en mi Puerto Rico.

Varios ejemplos de esto es la explosividad que hay aquí todos los días. Fácilmente se puede leer que matan a alguien todos los días. También hace poco me contaban de un accidente que tuvo una persona, un individuo impacto el vehiculo de otro, el cual se descontrolo y choco varios carros, y adivinen que quería hacer el mas afectado, bajarse de su carro lleno de furia y matar al otro. Pero, ¿Qué el pensaba resolver con eso?, ¿a caso el carro se repararía por arte de magia al matarlo?, o ¿existe un tipo de satisfacción (que yo personalmente no conozco) al vengarse de alguien que te hizo algo sea o no a propósito? La realidad es que no creo que estas preguntas tengan respuesta afirmativa, o positiva. También si andas en algún sitio y tropiezas con alguien ya quieren pelear contigo, o te ofenden con palabras soeces. En esto es donde pienso, ¿ofender a alguien me hace mas grande?, o ¿hará que me respeten mas por ser el mas mal hablado del planeta? Piensen, yo no creo.

Yo soy una persona pacifista, detesto los conflictos bélicos, las peleas y las faltas de respeto. Y no patrocino ganarse el respeto mediante la fuerza, la amenaza, la violencia. A mi que me respeten por lo bueno que soy, por mi intelecto, por mi esencia, no porque me tienen miedo.

Y es que no tiene nada de productivo ni para mi, ni para nadie, el que después de que me pase algo yo reacciones explosivamente para desquitarme. Hay un refrán que dice “La venganza nunca es buena, mata el alma y la envenena”. Eso es lo que hacemos a diario cuando nos desquitamos violentamente de algo que nos pasa. Porque hasta si alguien nos hace un corte en la carretera, queremos matarlos, insultamos a la persona y toda su familia, luego le hacemos el mismo corte que el nos hizo para que “aprenda” cosa que no es así, nadie aprende a fuerza de golpes, sino que se hacen mas rebeldes. Si alguien sabe, me puede explicar el porque es tan satisfactorio insultar a alguien. Porque de eso no tengo idea.

Esta humanidad esta fundida tanto en la violencia, que no nos damos cuenta, y después de todo, pretendemos que los políticos, dirigentes de un país, los ricos lleguen al mundo como superhéroes a salvar nuestras vidas. Que nos arreglen la vida, eso no es justo, ni posible. Los superhéroes de nuestras vidas somos nosotros mismos. Un político tiene suficientes problemas con su vida para resolver los de otras personas. Pero si cada uno pusiéramos un granito de arena, llenaríamos la playa. Si todos ponemos de nuestra parte, tendremos el país que queremos. No juzguemos al que mata, si insultamos al vecino. No juzguemos al adicto, si nos embriagamos y peleamos con nuestra mujer. No juzguemos a nadie, porque no somos nadie para hacerlo. Mejor ayudemos al adicto, al matón, al abusador, al alcohólico, no los marginemos, insultemos, o menospreciemos. No pretendamos que Dios en bandeja de plata nos corrija la vida, si el nos las entrego perfecta y nosotros mismos la hemos dañado. Pero miren si el es misericordioso que nos dio la potencia de poder reparar todos los daños, solo hace falta una sola cosa de nosotros; que desde el fondo del corazón deseemos corregirla.

Pero aquí no estamos para señalar a nadie, pues el verdadero culpable somos todos al dejarnos llevar por la marea a lo largo de los años y llegamos a esta isla que vivimos, pues vamos a hacer la diferencia, pero es algo complicado, porque ser diferentes es lo más difícil que hay en esta vida. Vamos a poner nuestro granito de sal, para que forjemos un mejor futuro. Vamos a ser más humanos, trabajar por el futuro, no por el presente. Porque el presente es pensar en uno solo, el futuro es pensar en todos, pero hagamos que este presente haga que nuestros descendientes gocen del futuro. Hagamos que nuestra vida no sea un conflicto bélico diario.

Vivamos la paz, no la guerra.

Original por: Jorge Díaz – MARTES 15 de agosto de 2006
Editado por: Gina Ortiz –