Wednesday, May 02, 2007

Esclavo de la abolición

Desde que yo soy muy chico, me hablaban de que en un marzo hace muchos años se había abolido la esclavitud. Y obviamente niño al fin, creía todo lo que los adultos me comentaban, era una esponjita del saber. Pero ahora, niño al fin todavía, pero con un cerebro cuestionante, me pregunto, ¿de verdad se abolió la esclavitud?, ¿Qué realmente abolieron?

Como siempre me encuentro pensando en cosas que muchos no piensan, y algunos dicen para que este se rompe la cabeza con eso. Bueno, no los culpo, pero aun así tengo las dudas. Pues porque para mi la esclavitud no fue abolida sino como dice un buen amigo mío, “la esclavitud no fue abolida, sino que le cambiaron el nombre”. Para mi es muy cierto, porque cambiamos las cadenas por deudas, complejos y necesidades. Porque, se han preguntado, ¿para que trabajan? Se sorprenderían la cantidad de personas que no sabrían que contestar. Muchos lo hacen porque le doctrinaron desde muy pequeño que uno estudia, se hace de una profesión (a veces la que papi o mami quiere) trabaja. Pero, yo quiero eso, no se.

Muchos trabajamos por la inmensa cantidad de deudas que tenemos a las que llamamos: “comodidades” que “necesitamos”. Hay muchas cosas que como llevamos la vida, pues realmente las necesitamos. Pero, a veces llegamos a lo irracional (ej. Cinco carros en la marquesina de una familia compuesta por tres personas). Pero bueno, esas son nuestras cadenas, que nos las auto-impusimos el día que decidimos “madurar” y ser hombres y mujeres de “provecho”. Y no me juzgo ni los juzgo, porque yo igual soy medio-esclavo también. La diferencia es que trato de revelarme un poco siempre, y los invito, es bueno ser realmente un poco libre.

Yo en lo personal hago algo que me gusta mucho, y obviamente a la hora de escoger mi profesión escogí la mas lucrativa de las cosas que me gustaban. Pues, porque igual que todos quiero una vida tranquila. A mi no me interesa vivir para los lujos, pero si, estar tranquilo, que mi familia sepa que nunca les faltara nada necesario, indispensable. Pero, por el lado hago cosas que me apasionan, dibujar, escribir. Que me dejan un placer lucrativo inmenso en mi corazón. Pero aunque creo que lo económico es importante, no es lo mas para mi. Siempre me balanceo, y no me gusta atarme a un trabajo, no me vendo, no me dejo poner las cadenas. Esa es mi parte liberal, el que atenta contra lo que amo, y apasiona lo saco de mi vida, es un riesgo porque los únicos verdugos que ofrecen estabilidad económica es a cambio de nuestra libertad, a cambio de vendernos a ellos, a cambio de nuestra alma.

Todos esos empleadores, son los verdaderos millonarios de la economía, pero como lo logran sometiendo a los esclavos mentales. Nos llenan la mente de “necesidades” para que así el lucro económico sea la mayor prioridad para nosotros. Pero no nos damos cuenta que estamos cayendo en su juego, su monopolio. Si no le damos la vida a ellos, sino estamos ahí 24/7 para ellos, sino dejamos nuestra familia por ellos, sino le somos mas leales a ellos que a nuestra pareja, no somos buenos empleados, no cobraremos diez centavos mas en nuestro sueldo, no arriesgamos a perder el oxigeno de las necesidades, el gran trabajo. Pero nos desenfocamos, si pusiéramos las prioridades en su sitio, nos daríamos cuenta que los necesarios somos nosotros los esclavos, los asalariados que no es otra cosa que el sinónimo. Piensen esto, si no fuéramos necesarios para que nos contratan. Claro, como hay pánico en las calles porque ronda el fantasma de la deuda, pues tenemos que cuidar ese preciado trabajo, tenemos que protegerlo como una leona protegería a sus cachorros.

Yo solo quisiera concienciar un poco, no crear un alza en el desempleo, y renuncias. Solo que debemos darnos a respetar más. Todos somos humano y tenemos familia, seres amados, y actividades amadas que no son necesariamente el trabajo que ejercemos. Balanceemos el tiempo, lo más importante de una rosa es como la cultivamos para que florezca mejor, más bella, más radiante. Apliquemos esto a la vida personal de cada uno. El trabajo no es todo, no seamos esclavos de nadie. Trabajemos, luchemos, crezcamos económica y personalmente, pero crezcamos mas como humanos. No seamos esclavos de la abolición. ¡Seamos verdaderamente libres!

Original por: Jorge Díaz – miercoles 2 de mayo de 2007
Editado por: Gina Ortiz –