Wednesday, October 08, 2008

Apesta a plomo

Calle con residuos de rocío mañanero
Mezclado con DNA de algún ser humano
Neblina husmeando un cuerpo inerte
Con unos segundos para acabar la sangre

Olor desagradable, peste insaciable
Día tras día noche tras noche
No se extingue su deseo mortal
No se acaban sus ganas de matar

Las calles son testigo amordazado
Amedrentado, hipnotizado
Testigo ciego, conspirante involuntario
De las atrocidades que ve a diario

Traiciones, violaciones, maltrato
La calle con el crimen tiene un contrato
Como si le gustara lo morboso
Observa todas las noches el acoso

Las calles apestan a plomo
Caminamos por encima del testigo
Sin saber que atrocidad ha visto
Sin saber del grito el tono

Seguimos viviendo, nos seguimos extinguiendo
Como depredador furtivo acosan los metales
Inspirados por el dedo de un cobarde
Que fue animal en vez de ser humano

La calle silenciosa aguanta la sangre
No llora ni ríe, no le teme a nadie
Pues tanto que ha visto no se espanta
La noche no la asusta no la levanta

Plomo en el aire mañanero
Sangre derramada en el sendero
Caminamos como si nada
En el mundo de la agresividad

Queremos resolver todo con balas
Maldito el que las invento
Maldito el que débil se sintió
Maldito el que a matar nos enseñó
Qué deseo impulsivo de ofender
De demostrar supremacía
Si todos somos iguales
Hombres y mujeres a la venida

Calle perdónalos, Dios perdónalos
Son tan ilusos que se ofenden
Son tan ignorantes que te ofenden
Son tan egoístas que se mueren

Sabe a sangre, apesta a plomo
Nada hacemos, nada resolvemos
Luchen por el futuro de todos
Levantemos este gran pueblo

Jorge Díaz