Thursday, March 10, 2011

Nuestro Futuro

¿Ustedes nunca han pensado que sucederá con nuestro futuro? ¿Qué sucederá con esta generación que crece a diario, que nace a diario? ¿Qué será de nuestros sobrinos, primos, hermanos, hasta hijos? A diario me pregunto eso entre otro montón de cosas. Será que tomo muy en serio lo que sucede aquí a diario, seré un exagerado de la vida, no lo sé, pero de que me preocupa, me preocupa. ¿Nuestros padres, tendrían estos mismos miedos que yo enfrento y confronto en mi mente a diario? ¿Será esto un círculo vicioso que lleva rondándonos por siglos y siglos?

No tengo respuesta a muchas de estas preguntas, pero lo analizo a diario. Adoro la idea de ser padre, pero no puedo esconder que me aterroriza. Y no le temo a la responsabilidad, ni a la parte que me toca poner para su crianza, ni los sacrificios, a lo que le temo es al mundo exterior. Nosotros hemos vivido una juventud fuerte, pero creo sinceramente que cada día es más difícil. A diario hay un montón de noticias negativas que entre quemar neuronas y deprimirnos nos va ahogando la esperanza rápidamente. Yo sé que no debo descansar mi esperanza en el hombre, pero al mismo tiempo sé que si el hombre no pone de su parte esto no cambiará. Y en lo personal, no veo que la mayoría piense o intente hacer algo al respecto.

Estas eventualidades van marcándonos como seres humanos, y a nuestros menores también. ¿Cómo ellos serán afectados? ¿Qué piensan de todo esto? ¿Qué piensan de cómo hemos “solucionado” las cosas? Hace unos días, escuchaba un programa de radio, y la sección era dirigida a niños. En la misma les pedían a ellos que dijeran que querían ser cuando grandes. Y para mi sorpresa o “casualidad”, la profesión que escogió la mayoría era ser policías, y la respuesta de por qué era para atrapar pillos y asesinos.

Puedo ser extremista y estar dándole color a una casualidad, pero creo que como está este mundo eso es un reflejo exacto de lo que ellos están sintiendo. Nos están gritando a viva voz, ¡HAY QUE HACER ALGO! Si alguna vez quisimos verdaderamente saber cómo ellos ven nuestros problemas ahí lo escuche claramente. Uno minimiza el pensamiento de los niños muchas veces, pero ellos tienen una mente fresca, limpia de prejuicios y complejos, libre de corrupción y debilidades mundanas.

Obviamente, más policías no resolverán todos los problemas, pero es una evidente reacción a la violencia con que vivimos día a día. Los seres humanos nos hemos dejado llevar por la vida ajorada y hostil, y hemos olvidado que el amor y la tranquilidad no nos dan de comer pero nos dan la paz que el dinero y el trabajo no nos ofrece muchas veces. Y nuestros niños nos dan eso sin que se los pidamos, ni les supliquemos. Nos aman porque sí, porque así lo sienten y sienten que es lo idóneo.

Por eso aunque tema que el mundo intente infectar a mis hijos con sus complejos, malas costumbres, hostilidad y todas las enfermedades que vienen a causa de querer dinero, tendré hijos. Lucharé hasta que se me acabe el oxígeno no para alejarlo de esa cruda y triste realidad que nos rodea y arropa, sino para que aprenda a enajenarla, a ser genuino, a trabajar y ganar dinero pero no vivir para eso, a ser agradecido y detenerse a respirar paz en este tren que nos ajora día a día. No quiero hacerle una burbuja en la cabeza, pero que entienda que lo importante no necesariamente es lo que la sociedad dice que es.

Aprendamos de nuestros hijos o menores, muchas veces no nos traen la solución a nuestros problemas, pero tal vez nos recuerden lo que verdaderamente es importante como la seguridad, el amor y la unión. Recordemos que ellos son el futuro, los que tomarán las sobras de este plato que disfrutamos hoy y lo convertirán en comida para su descendencia.

No sé si piensan en todo esto, tampoco estoy colgando los guantes ni perdiendo toda la esperanza, simplemente es un alerta roja. Vamos a tomar acción que todavía hay tiempo.

Jorge Díaz